Como ya debéis saber si sois mujeres trabajadoras, madres, y os preocupáis razonablemente, no solo de la familia, sino de vuestra salud, imagen i perspectivas profesionales, lo más fácil es que os acusen de ser perfeccionistas.
Los hombres que hacen lo mismo son considerados buenos profesionales, y gente merecedora de confianza. Si pierden los papeles de vez en cuando es porque están razonablemente furiosos, pero si una mujer hace lo mismo, entonces es una histérica y está loca.
Ya se que la perfección no existe, pero el único modo que conozco de acercarse en lo posible es intentándolo con paciencia y esfuerzo. Y eso es absolutamente cosa de mujeres.
Porque, y por favor perdonadme si me equivoco, pero creo que los hombres no lo intentan con tanto afán. De hecho, por lo que a mi respecta, no he conocido un solo hombre que lo intentara en absoluto.
Y no soy yo sola. Conozco un montón de mujeres, maduras, independientes, emocionalmente bastante equilibradas, y atractivas, que se ven condenadas a la soledad, porque son demasiado buenas para ser verdad.
Parece que el peor problema con los hombres, es que son perezosos, y huyen con rapidez si piensan que alguien les va a requerir un esfuerzo suplementario para que las cosas funcionen. La buena noticia es que esto, como hacer ejercicio tiene una gran recompensa, tanto si se trata de un cuerpo escultural, como de un espíritu hecho de seda y acero.
Y todo esto me hace pensar, si éste culto a la juventud, no es mucho más una cuestión de verse fácilmente halagado por la falta de experiencia, que de pura belleza.
Aunque no es verdad que los caballeros las prefieran rubias. Y una talla XS no lo hace más fácil (doy fe). Y a pesar de que hay mujeres realmente malas y manipuladoras, y hombres que aún lo intentan, todavía creo que la proporción no es justa.
Espero que haya alguien ahí afuera que merezca, no a mi o a mis amigas, sino el esfuerzo que hacemos a diario para construirnos a nosotras mismas, lo mejor que podemos. Y espero que piensen que vale la pena intentarlo.
Y aunque la perfección no existe, todavía creo que si debe haber alguien perfecto para cada uno de nosotros. Porque si no lo creyera, como demonios podría encontrar a alguien que ni siquiera creo que exista?
Cuanto más intento superarme,
más crees que te miento
o que intento liarte.
Cuanto más tengo que darte
tú más te escondes
y no puedo encontrarte.
Creí que eras el más valiente,
pero no eres lo bastante
para quererme.
Y si tuviera que escoger otra vez
entre andar a solas
o vivir sin querer
No renunciaría a todo lo que soy,
aunque crea que por eso
me dirás: “Yo me voy”
Y si te sigues atiborrando,
cuando encuentres lo mejor
no podrás ni probarlo.
Eso me ocurrió
con los hombres que amé,
me pregunto en que me equivoqué.
La respuesta es que no fallé yo,
sino más bien que ellos
tienen miedo del amor.
Que deberían esforzarse más,
pero viven temiendo
que les quieras atar.
Tanto como yo quisiera conocerte
aún así se que nunca
me dejarás quererte
No me darías la oportunidad
de creer lo que digo
o escucharme al hablar.
Y es por eso que me tengo que ir
Porque tal como tu crees
Yo no debo existir.
Los hombres que hacen lo mismo son considerados buenos profesionales, y gente merecedora de confianza. Si pierden los papeles de vez en cuando es porque están razonablemente furiosos, pero si una mujer hace lo mismo, entonces es una histérica y está loca.
Ya se que la perfección no existe, pero el único modo que conozco de acercarse en lo posible es intentándolo con paciencia y esfuerzo. Y eso es absolutamente cosa de mujeres.
Porque, y por favor perdonadme si me equivoco, pero creo que los hombres no lo intentan con tanto afán. De hecho, por lo que a mi respecta, no he conocido un solo hombre que lo intentara en absoluto.
Y no soy yo sola. Conozco un montón de mujeres, maduras, independientes, emocionalmente bastante equilibradas, y atractivas, que se ven condenadas a la soledad, porque son demasiado buenas para ser verdad.
Parece que el peor problema con los hombres, es que son perezosos, y huyen con rapidez si piensan que alguien les va a requerir un esfuerzo suplementario para que las cosas funcionen. La buena noticia es que esto, como hacer ejercicio tiene una gran recompensa, tanto si se trata de un cuerpo escultural, como de un espíritu hecho de seda y acero.
Y todo esto me hace pensar, si éste culto a la juventud, no es mucho más una cuestión de verse fácilmente halagado por la falta de experiencia, que de pura belleza.
Aunque no es verdad que los caballeros las prefieran rubias. Y una talla XS no lo hace más fácil (doy fe). Y a pesar de que hay mujeres realmente malas y manipuladoras, y hombres que aún lo intentan, todavía creo que la proporción no es justa.
Espero que haya alguien ahí afuera que merezca, no a mi o a mis amigas, sino el esfuerzo que hacemos a diario para construirnos a nosotras mismas, lo mejor que podemos. Y espero que piensen que vale la pena intentarlo.
Y aunque la perfección no existe, todavía creo que si debe haber alguien perfecto para cada uno de nosotros. Porque si no lo creyera, como demonios podría encontrar a alguien que ni siquiera creo que exista?
Cuanto más intento superarme,
más crees que te miento
o que intento liarte.
Cuanto más tengo que darte
tú más te escondes
y no puedo encontrarte.
Creí que eras el más valiente,
pero no eres lo bastante
para quererme.
Y si tuviera que escoger otra vez
entre andar a solas
o vivir sin querer
No renunciaría a todo lo que soy,
aunque crea que por eso
me dirás: “Yo me voy”
Y si te sigues atiborrando,
cuando encuentres lo mejor
no podrás ni probarlo.
Eso me ocurrió
con los hombres que amé,
me pregunto en que me equivoqué.
La respuesta es que no fallé yo,
sino más bien que ellos
tienen miedo del amor.
Que deberían esforzarse más,
pero viven temiendo
que les quieras atar.
Tanto como yo quisiera conocerte
aún así se que nunca
me dejarás quererte
No me darías la oportunidad
de creer lo que digo
o escucharme al hablar.
Y es por eso que me tengo que ir
Porque tal como tu crees
Yo no debo existir.

1 comentarios:
Te encuentro por casualidad, hoy has hecho reflexionar a una mujer.
Publicar un comentario en la entrada