“El mundo en realidad es de quién sabe ver a los demás y enamorarse de ellos” (Valentín Fernández-Tubau, guionista, asesor internacional de guión y psicólogo, de su artículo en abcguionistas ).
“El amor en sus distintas formas es lo que hace que la vida valga la pena.” (James Marsters – actor, cantante y compositor, de su web oficial Q&A)
Yo diría que cualquier clase de amor es lo que hace que una vida valga la pena. Y quiero decir cualquier persona o cosa que quieras. Bueno, excluiría el amor por el dinero en sí mismo, porque el dinero es sólo una herramienta, algo para gastar en cualquier cosa que creas que vale la pena. Así que pienso que ésta clase de amor es sólo el desconocimiento de lo que realmente queremos.
Estoy de acuerdo en que los buenos escritores escriben bien porque se enamoran de sus historias. Y eso me lleva a un lugar, donde la soledad (que es una buena amiga de los escritores), no existe, porque se llena con amor.
Para los que os sentís solos, para aquellos a los que he fallado (tan a menudo éste año), no estando allí. Sólo quería sugerir, que igual que vosotros continuáis en mi mente después de haberos ido (como yo espero seguir en la vuestra)... más allá de la muerte y los derechos de autor, las buenas historias y el amor verdadero permanecen para siempre.
“El amor en sus distintas formas es lo que hace que la vida valga la pena.” (James Marsters – actor, cantante y compositor, de su web oficial Q&A)
Yo diría que cualquier clase de amor es lo que hace que una vida valga la pena. Y quiero decir cualquier persona o cosa que quieras. Bueno, excluiría el amor por el dinero en sí mismo, porque el dinero es sólo una herramienta, algo para gastar en cualquier cosa que creas que vale la pena. Así que pienso que ésta clase de amor es sólo el desconocimiento de lo que realmente queremos.
Estoy de acuerdo en que los buenos escritores escriben bien porque se enamoran de sus historias. Y eso me lleva a un lugar, donde la soledad (que es una buena amiga de los escritores), no existe, porque se llena con amor.
Para los que os sentís solos, para aquellos a los que he fallado (tan a menudo éste año), no estando allí. Sólo quería sugerir, que igual que vosotros continuáis en mi mente después de haberos ido (como yo espero seguir en la vuestra)... más allá de la muerte y los derechos de autor, las buenas historias y el amor verdadero permanecen para siempre.
Solo es sin vergüenza,
sin miedo ni dolor.
Solo es sin reproches,
sólo lo que soy.
Allí estaba yo sola,
sin pretensiones o lazos,
sólo lo mejor de mi
en el centro de su abrazo.
Y ya sé que no la oíste,
la voz en la oscuridad,
tan pequeña y tan inútil
que no te pudo alcanzar.
Sé que no te diste cuenta,
y no me interpretes mal,
si yo sigo respirando
para ti no hay soledad.
Si pudiera convencerte,
darte un poquito de fe,
sé que valdría la pena
el océano que lloré.
Cualquier creencia que tengas,
tienes que entenderla así,
libérate de la muerte
y al cielo podrás subir.
Aquellos que se marcharon
yo todavía los siento...
cuando miro en el espejo
es su sonrisa y su aliento.
Porque nunca os habéis ido,
porque nunca estaréis lejos.
De vosotros he aprendido
todo lo que llevo dentro.
Y aquello que adviertes
al mirarme a mi,
no es más que el reflejo
de lo que vi en ti.
Y como estar sola
si escribo estos versos...
y es tu voz lo que oigo
entre mis lamentos.
por Mercè Taratiel (para todos mis seres queridos, los que se fueron, y los que aún andan en alguna parte ahí fuera).

1 comentario:
Hay que tener en cuenta que, por mucho que se practique, no se consigue el don de la ubicuidad, así que hay que optar a menudo respecto a las presencias, así como respetar esas opciones...
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